La deliciosa cajeta, también llamada manjar o arequipe, es un dulce tradicional de América Latina, elaborado en su mayoría con leche de cabra y se nombra diferente según la región donde se consuma ¿sabías?

Originalmente, se le llamaba “dulce de cajete de Tejamanil” porque se vendía en pequeños cilindros de madera llamados “cajetes”.

La receta original y la más sabrosa, se trata de una combinación de leche de cabra, azúcar, esencia de vainilla, canela y bicarbonato, en México se produce en su gran mayoría en los estados de Guanajuato, Coahuila  y Durango, aunque no se sabe a ciencia cierta quien la creo, hay muchas leyendas alrededor del mundo acerca de su origen, desde la cocinera del caudillo Juan Manuel Rosas (Buenos Aires), que se distrajo mientras cocinaba leche con azúcar y se así se formó el primer dulce de cajeta en 1829, pero parece falso, ya que existen documentos solicitando cajeta proveniente de Buenos Aires a Córdoba en 1814.

También se cuenta que en 1804 el cocinero de Napoleón Bonaparte estaba calentando leche con azúcar y se le pasó de cocción, por lo que resultó el dulce de leche, también los asiáticos podrían haber disfrutado del delicioso manjar hace varios siglos, ya que se cuenta que el dulce de leche se preparaba en Indonesia y fue llevado a Filipinas en el siglo 16, pero cuando cayeron bajo el dominio del imperio español, llevaron el postre a España y posteriormente a América, sobre todo entrando por Acapulco y distribuyéndose.

Los ingredientes se ponen todos juntos en un recipiente de cobre, o también puede ser de acero inoxidable y se hierve a fuego lento por algunas horas. Se mezclan con una cuchara de madera para cocina, todo esto hasta obtener la consistencia espesa de color café que tanto nos hace salivar desde que la vemos. Mmm… ya hasta se nos antojó salir corriendo por una.

El proceso concluye retirándola de la lumbre y dejándola enfriar, pero ¿por qué con leche de cabra y no de vaca?

Pues bien, la leche de cabra a diferencia de la de vaca, tiene las siguientes características:

Anti-inflamatorio natural, menor grasa y mayor calcio. Estas características la convierten en perfecta para elaborar la fabulosa cajeta, a diferencia del dulce de leche que sí es de vaca, además del inigualable sabor.

Por si fuera poco, durante los festejos de 2010, nuestra cajeta fue declarada como “El postre del bicentenario mexicano” en honor de su historia, tradición y origen.

Y bien, ahora que ya te las sabes todas en cuanto a cajeta, lánzate por el nuevo Café Olé Capuccino Cajeta y únete a la locura del sabor.

Comentarios

comentarios